¿HABLAMOS DE AMOR?
La gente ya no suele
escribir cartas de puño y letra, plasmando en el papel todo lo que su corazón brama
con alegría.
Hay personas que
demuestran su amor con una mirada, otras preparando la comida todos los días,
algunas sonriendo, y otras simplemente no lo muestran. No lo demuestran por un
montón de motivos, entre ellos, orgullo o vergüenza. ¿Vergüenza? ¿Qué “M” es
eso?
Soy de las personas que
abogan por que hay que decir todo lo que se siente, dentro de unos paramentos
de educación y respeto.
“Yo soy súper sincero,
siempre pienso lo que digo. No me importa llevarme por delante a quien sea. Yo
me quedo a gusto vomitando todos mis pensamientos y soy súper guay porque voy
de cara y soy muy sincero”
Tú lo que eres, eres un
tonto (bajo mi punto de vista).
Está muy bien decir lo
que se piensa, está genial, pero no te pases, empatiza un poco “guapo de cara”.
Y sí. Puedo hablar de
este tema, porque yo he sido una guapa de cara, que he arrollado a quien se me
ha puesto por delante y ha necesitado una dosis de mi sinceridad sin medida.
Con el tiempo he ido a
prendiendo que no es buena tanta sinceridad de una, más que nada porque yo he estado
en el otro lado, y se han despachado muy a gusto diciéndome unas cuantas cosas
a la cara, que sea por lo que sea, en ese momento no he digerido bien, y me han
provocado cierto resquicio, que con el tiempo se ha olvidando, pero en ese
momento es un “zascaaaaaaa”, y por respeto, no he sacado de paseo mi lengua
viperina, que si la saco, vamos, “arde Troya”, como dice mi madre. (jajajaja)
Pero mira, no hay mal que
por bien no venga. Con esas cosas es como se aprende. Yo he adquirido la
capacidad de decir las cosas de una forma no tan dañina, cosa que pongo en
práctica de vez en cuando, pero que con el tiempo se va afianzando. Esto es
como todo, nadie nace enseñado.
Ya me he desviado
completamente del tema, yo quería hablar de amor, y acabo hablando de
sinceridad.
Ya no sé si reengancharme
al otro tema o finiquitar este.
Pues lo finiquito.
La sinceridad es
maravillosa cuando va acompañada de Don Respeto y Doña Educación, como he dicho
anteriormente.
No es lo mismo decir:
“¿Qué tal?, te veo
cambiado.”
Que
“¿Qué tal?, te veo más
feo que hace un tiempo, no te cuidas.”
¿Tú eres absurdo o qué? ¿Tú
sabes si esa persona está pasando un buen momento en su vida? NO, pues ten
tacto, porque puede que siente mal.
Yo me acuerdo, que hace
un tiempo, la mujer de un conocido mío, me soltó algo así como:
“Vanessa, que gorda te
estás poniendo, antes estabas mejor. Oye que yo te lo digo con cariño, porque
soy muy sincera”.
(Jajajaja)
Ahora me río, pero por
aquel entonces pensaba: ¿Perdona? ¿Pero te has visto tú la cara arrugada como
una pasa que tienes?
Pero claro, en ese
momento me callé. Si estoy más gorda, ¿qué pasa? ¿Te crees que no he dado
cuenta? Cacho “M”.
Pues eso, hoy en día esa
clase de sinceridad nos tiene que dar igual.
Se de alguien que estará
leyendo esto ahora mismo y estará pensado “aplícate el cuento, guapa de cara”.
Sí. Lo sé. Es hora de
pedir disculpas (sorry), por haber sido demasiado sincera en ocasiones, pero
queridas víctimas, no es todo lo malo, he aprendido la lección, lo que no os
puedo asegurar que no vuelva a sacar mi jerga a pasear de vez en cuando.
Ante nada sonríe.
Siempre.
=D
VOCABULARIO
(jajajaja) = es que me
río
“M” = Mierda

Comentarios
Publicar un comentario